Reflexiones

Trastornos del sueño 2

Insomnio significa “ausencia de sueño” y se define como la dificultad para iniciar y/o mantener el sueño o que el mismo no sea reparador de al menos un mes de duración, con repercusiones diurnas en la actividad social, laboral o en otro área.

Quien padece de insomnio manifiesta dificultades a la hora de dormirse, interrupciones del sueño, despertar precoz, sensación de que las horas de sueño han sido escasas o bien que el sueño no ha sido reparador, con repercusiones en la vida diaria como somnolencia, falta de concentración y memoria, irritabilidad, trastornos del humor.

Suele tomarse como parámetro una demora de más de 30 minutos para iniciar el sueño. Clínicamente se clasifica al insomnio en primario, aquel que aparece independiente de otra patología médica o psiquiátrica y al insomnio secundario.

El insomnio primario suele deberse a una alteración en los mecanismos que regulan el sueño normal, siendo más una manifestación sintomática que una enfermedad.

Causas de insomnio primario:
1. Inadecuada higiene del sueño: quien lo padece presenta un estilo de vida que favorece las dificultades para dormir, Ej.: consumo de bebidas con alto contenido en cafeína, cenas abundantes, tabaquismo, estímulos luminosos como T.V. o PC, realizar ejercicio físico antes de acostarse, etc. Mejoran con las pautas higiénicas del sueño.
2. Insomnio psicofisiológico: es el insomnio aprendido, debido a que se genera un circuito que se perpetúa. Debido a al insomnio nocturno, durante el día surge la ansiedad, el malestar, la irritabilidad y la somnolencia y por la noche, la necesidad de dormir acompañado de malos hábitos, son propicios para que se instale el insomnio psicofisiológico. Aunque quien lo padece no reconoce períodos de mayor estrés, este tipo de insomnio aparece luego de un acontecimiento estresante.
3. Estado de mala percepción del sueño: Quien lo padece se queja de un mal dormir, siendo los estudios específicos que se utilizan para el diagnóstico del sueño (ej.: polisomnografía) normales. Suele asociarse a enfermedades médicas ej.: disnea.
4. Insomnio idiopático: Hay quienes presentan insomnio primario, generalmente desde la infancia, que no se debe a ninguna de las causas anteriormente descriptas. Su causa aún no estaría establecida.

Según la duración del insomnio, éste puede clasificarse en transitorio, corto plazo y crónico. El insomnio transitorio dura hasta 7 días, se presenta en quienes no tienen dificultades para dormir, no tiene repercusiones durante el día. El insomnio de corto plazo se manifiesta en un máximo de 3 semanas y a diferencia del transitorio, sí tiene repercusiones diurnas: irritabilidad, somnolencia, ansiedad, etc. Si no es tratado en forma adecuada puede conducir al trastorno crónico. Las causas de ambos son las mismas: una mala higiene del sueño, factores ambientales tales como ruidos no habituales, cambio de lugar, temperatura habitacional no adecuada, situaciones estresantes, afecciones médicas tales como dolor agudo, tos, afección respiratoria, digestiva, etc. El insomnio crónico se da cuando el padecimiento se extiende de las tres semanas, siendo frecuente varios años de sufrimiento. Las causas son multifactoriales, por lo general causas orgánicas y psiquiátricas.

CONSEJOS PARA MEJORAR EL SUEÑO:
1. Horario para dormir: Mantener una sincronización con el reloj circadiano, evitando cambios en los horarios de dormir. Intentar mantener el horario también los fines de semana, cuando es tentador dormir la siesta o dormir más.
2. Ambiente propicio para dormir: Su dormitorio debería reunir las condiciones necesarias para un buen dormir. Controle que la temperatura del ambiente sea más bien fresca. Coloque cortinas que permitan que el cuarto esté oscuro. Restrinja los ruidos, incluidos los ronquidos de su compañero. Use tapones para los oídos. Invierta en la calidad de su colchón y en almohadones confortables.
3. No realice ejercicios físicos antes de acostarse: Hacer ejercicio físico en forma periódica y hasta 3 horas antes de acostarse le brindará un mejor descanso.
4. Evite: el exceso de alcohol, la ingesta de bebidas ricas en cafeína, consumo de tabaco cerca del horario de acostarse.
5. Evite: las cenas abundantes o comidas muy “pesadas” a la hora de acostarse. Intente que transcurran por lo menos entre 2-3 horas antes de acostarse.
6. No se lleve el trabajo a la cama: Evite el ejercicio intelectual a la hora de acostarse.
7. Evite: estímulos luminosos tales como mirar la televisión o trabajar en la computadora a la hora de acostarse.
8. Iníciese en técnicas de relajación previas al sueño.

En caso de persistir algún síntoma de insomnio o ante la presencia de somnolencia diurna, recurra a su médico.

Les desea un buen dormir (nocturno)
Cordialmente,

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